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Pablus Gallinazo y su semblanza de película llega a los cines del país

El día que Gonzalo Navas Cadena decidió cambiarse el nombre por el de Pablus Gallinazo se volvió una estrella de la música, un profeta capaz de narrar las peripecias de un país que no parece cambiar nunca sus historias de contrastes y dolor, y hasta el mago que una vez le dijo a Carlos Vives que lo suyo era cantar vallenato. En ninguna falló.

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hogaño, a sus 79 años, no puede esconder la emoción de ver que sus aventuras artísticas y ese rol de estrella de la música protesta sigue latiendo con fuerza, como le pasó frente a una multitud (casi toda muy joven) que lo acompañó al estreno del documental Pablus Gallinazo, para, en muchos casos, descubrir su música sencilla, divertida y a veces punzante. Fue durante la reciente edición del Festival de Cine de Cartagena (Ficci); hogaño el documental se estrenará en las salas de cine del país este 22 de septiembre.

Muchos jóvenes salieron maravillados y con la expresión como cuando un niño encuentra un juguete nuevo, que en realidad eran canciones de entre los 60 y 70, décadas en las que Gallinazo causó revuelo en el ámbito musical colombiano.

El largometraje documental, dirigido por Alberto Gómez Peña (Ríos de ceniza), hace un recorrido rápido también por la historia de un protagonista que vivió en la época en la que comenzaba a explotar la Nueva avalancha, con estrellas como Harold u Óscar Golden.

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Igualmente, reconoce su sensibilidad para narrar historias y se mete en la casa de este Gallinazo y su cotidianidad para luego dar un paso adelante al revelar el tributo de Andrea Echeverri, Edson Velandia y el compositor y arreglista Adolfo Hernández, que con otros músicos desarrollaron una nueva versión de Una flor para mascar, quizá el mayor hit de Gallinazo, que contaba la rutina de un hombre en una travesía sin fin por las calles de una ciudad.

“El reloj se ha dañado / Pero el hambre despierta / Son las seis y en la puerta / Oigo un hombre gritar “Vendo leche sin agua /Vendo miel, vendo pan”. Y dinero no hay / Por eso salgo siempre a caminar/En busca de una flor para mascar /Pensando que a la vuelta de la tarde /El trabajo que sueño, ya es verdad”, resuena en la producción audiovisual. Una canción que hablaba del rebusque, del desempleo, pero también del optimismo y la esperanza.

Luego, la película vuelve a los recuerdos de su personaje central. El descenso al infierno del dolor (por la muerte de su esposa, Rosita Uribe) y su despertar gracias a la música, el arte y a su compañera Tita Pulido, que frente a las cámaras revela una camaradería rotundo con el trabajo de su pareja.

«Es un maestro», recalca Velandia en otra escena de esta producción, que se rodó al principio de la pandemia, antes de derramar una cuantas lágrimas al acompañarlo a su casa finca, dónde Pablus le cantó Mula revolucionaria, la historia de violencia del país contada casi como una canción de cuna. “Escribí canciones para ver si algo cambiaba, pero no ha cambiado nada”, reflexionaba el propio Pablus en otro época de la historia.

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Trailer Pablus Gallinazo Documental from Internado Audiovisual on Vimeo.

Mientras los músicos hacen nuevos arreglos y trascriben las notas de Una flor para mascar se revelan fragmentos de letras contundentes como “Hay diez policías por cada estudiante y diez estudiantes por mil ignorantes, adivina tú, adivina tú cuál es mi país”, de la canción Mi país, así como divertidas como Eneas Gallinazo, en la que cantaba: “Eneas Gallinazo es un bebé, todavía hace pipí, todavía hace popó, molesta a su papá, molesta a su mamá, Eneas Gallinazo es un bebé, cuando sea grande no será malo, porque se parece a su mama, él es un chico con mucho pelo, porque se parece a su papá”. Hoy, su hijo se divierte con la canción, aunque cuente un episodio muy equipo de un niño; pero hogaño él la sigue cantando emocionado y no deja de buscar en mercados de pulgas los discos de su padre.

Pablus Gallinazo es un documental meloso, vivaz e intenso, sobre todo cuando deja ver la nueva versión de Una flor para mascar. “Esto me supera”, dijo entre lágrimas el protagonista al ver el documental en el Ficci y darle un gran abrazo a Tita, mientras se quedaba con esa mirada de sorpresa y respeto de sus posibles nuevos fanáticos, que podrían ser sus nietos. “Es un teso”, gritó uno de ellos, mientras Pablus Gallinazo le devolvió una sonrisa. De seguro ya tiene un nuevo fanático.

ANDRÉS HOYOS VARGAS*
CULTURA
CARTAGENA
​*Por invitación del Ficci
@AndresHoy1

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