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Los principales casos de abusos sexuales a menores en la iglesia católica, hay cambios en Derecho Canónico | Internacional | Noticias

La modificación del Libro VI sobre las sanciones penales en la Iglesia del Código de Derecho Canónico entrará en vigor a partir del próximo 8 de diciembre.

La iglesia católica introdujo desde este 1 de junio sanciones penales en la Iglesia del Código de Derecho Canónico con la promulgación de la Constitución Apostólica Pascite gregem dei.

El papa Francisco ha reformado el Libro VI del Código de Derecho Canónico sobre las sanciones penales en la Iglesia (católica) y ha establecido que los abusos a menores son delitos contra la dignidad de las personas, informó este martes el Vaticano.

Este es uno de los siete libros que forman el Código de Derecho Canónico y su modificación entrará en vigor a partir del próximo 8 de diciembre.

Abusos sexuales a menores

Estos son los principales casos de delitos sexuales a menores cometidos por sacerdotes en todo el mundo. A partir de este martes el delito contra menores queda tipificado en la nueva versión del Código en un canon específico.

Estados Unidos

El papa Francisco destituyó en febrero de 2019 al excardenal estadounidense Theodore McCarrick, de 88 años, acusado de agresiones sexuales hace casi medio siglo. Era la primera vez que un cardenal era “reducido al estado laico” por cargos de este tipo.

En 2018, una investigación de la fiscalía de Pensilvania descubrió abusos sexuales, encubiertos por la iglesia católica en ese estado, perpetrados por más de 300 “sacerdotes depredadores” contra al menos mil niños. El caso obligó a dimitir al exarzobispo de Pittsburgh, Donald Wuerl.

En la década de los años 2000, según una investigación del Boston Globe, la jerarquía de la diócesis, y en particular el exarzobispo Bernard Law, encubrió sistemáticamente los abusos sexuales de unos 90 sacerdotes.

Law, refugiado en el Vaticano tras renunciar a la archidiócesis, murió en 2017.

La iglesia estadounidense recibió denuncias de más de 18.500 víctimas de abusos sexuales por parte de más de 6.700 clérigos entre 1950 y 2016, según bishop-accountability.org.

Chile

Durante su viaje a Chile en enero de 2018, el papa Francisco defendió inicialmente al obispo chileno Juan Barros, sospechoso de haber ocultado los crímenes sexuales de un viejo sacerdote.

Luego dio marcha atrás e invitó a algunas de las víctimas a Roma y convocó a todos los obispos chilenos, que después presentaron sus dimisiones en bloque y algunas fueron aceptadas.

En octubre de 2018, la justicia chilena condenó a la iglesia a pagar 450 millones de pesos (671.000 dólares) en indemnizaciones a tres víctimas.

Australia

El cardenal George Pell fue condenado en 2019 a seis años de prisión por violaciones y agresiones sexuales de dos monaguillos en 1996 y 1997.

Su condena, confirmada en apelación, fue anulada luego por el Tribunal Superior de Australia, que lo absolvió en 2020 por el beneficio de la duda.

En mayo de 2018, el arzobispo australiano Philip Wilson fue condenado por encubrir agresiones cometidas en los años 1970 por un sacerdote. Su condena fue anulada en apelación en diciembre de 2018.

Alemania

Desde 2010, cientos de casos de abusos sexuales a menores en instituciones religiosas salieron a la luz, incluso en el elitista Colegio Canisio de Berlín.

En 2017, una investigación reveló que al menos 547 niños del coro católico de Ratisbona sufrieron presuntamente abusos, incluidas violaciones, entre 1945 y principios de la década de 1990.

En 2018, un informe de un consorcio de investigadores descubrió que al menos 3.677 niños fueron víctimas de abusos sexuales entre 1946 y 2014 por 1.670 clérigos. La mayoría nunca fueron castigados.

En marzo de 2021, un informe independiente encargado por la iglesia alemana identificó 314 menores víctimas de abusos sexuales por parte de 202 clérigos o laicos entre 1975 y 2018 en la diócesis de Colonia.

Irlanda

En la década de 2000, las acusaciones de abusos sexuales cometidos durante décadas contra 14.500 niños pusieron en entredicho a las instituciones de la iglesia. Varios obispos y sacerdotes acusados de encubrir abusos fueron sancionados.

En 2018, el papa se reunió entre otros con una víctima del sacerdote Tony Walsh, que abusó sexualmente de niños durante casi dos décadas antes de ser expulsado y encarcelado.

Polonia

La poderosa iglesia católica polaca se ha visto sacudida en los últimos años por varias acusaciones de abusos sexuales que provocaron sanciones del Vaticano o dimisiones.

En 2019 la iglesia admitió que casi 400 clérigos habían abusado sexualmente de niños en las últimas tres décadas.

Francia

El cardenal Philippe Barbarin fue condenado en primera instancia, en 2019, a una pena de seis meses de prisión suspendida por no denunciar las agresiones sexuales a menores cometidas por el sacerdote Bernard Preynat, a unos 70 jóvenes boy-scouts entre 1986 y 1991.

El tribunal lo absolvió en apelación en 2020 y luego rechazó en abril de 2021 el recurso de las partes civiles. Sin embargo, el papa aceptó su dimisión.

Por su parte Bernard Preynat fue condenado en 2020 a cinco años de prisión. (I)

«Para responder adecuadamente a las exigencias de la Iglesia (católica) en todo el mundo resultaba evidente la necesidad de revisar también la disciplina penal promulgada por san Juan Pablo II, el 25 de enero de 1983, con el Código de Derecho Canónico», explicó el pontífice.

El trabajo de revisión se inició en 2007 con el papa emérito Benedicto XVI y concluye ahora, con un texto que “introduce cambios de diversa índole en el derecho vigente y sanciona algunas nuevas figuras delictivas”, en palabras de Francisco.

También se ha mejorado «desde el punto de vista técnico, especialmente en lo que se refiere a aspectos fundamentales del derecho penal, como el derecho de defensa, la prescripción de la acción penal, una determinación más precisa de las penas».

Ahora se ofrecen «criterios objetivos en la identificación de la pena más adecuada a aplicar en el caso concreto», reduciendo la discrecionalidad de la autoridad, para favorecer la unidad eclesial en la aplicación de las penas, «especialmente para los delitos que causan mayor daño y escándalo en la comunidad», añade el pontífice.

El presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Filippo Iannone, ha explicado que la presencia en las comunidades de algunas situaciones irregulares y los recientes escándalos, derivados de los casos de pederastia, han llevado a revitalizar el derecho penal canónico, integrándolo con oportunas reformas legislativas.

Se incorporan al Código los delitos tipificados en los últimos años en leyes especiales, como el intento de ordenación de mujeres, el registro de confesiones y la consagración eucarística con finalidad sacrílega.

También algunos casos presentes en el Codex de 1917 que no fueron aceptados en 1983, como la corrupción en actos oficiales, la administración de sacramentos a sujetos a los que no se les pueden administrar, el encubrimiento a la autoridad legítima de cualquier irregularidad o censura en la recepción de las órdenes sagradas.

A todos ellos, se añaden algunos casos nuevos, como la violación del secreto pontificio, la omisión de la obligación de ejecutar una sentencia o decreto penal o la omisión de la obligación de notificar la comisión de un delito.

El texto contiene una adecuada determinación de las leyes penales que antes no existían, para poder dar una indicación precisa y segura a quienes deben aplicarlas.

Los delitos están mejor especificados, se distinguen aquellos que antes estaban agrupados, las sanciones se enumeran de forma exhaustiva y se detallan parámetros de referencia en todas partes para orientar las evaluaciones de quienes tienen que juzgar las circunstancias concretas.

La modificación aprobada busca proteger a la comunidad y prestar mayor atención a la reparación del escándalo y la indemnización por daños, pero también disponer de los medios necesarios para prevenir delitos, y poder intervenir a tiempo para corregir situaciones que pudieran agravarse, según el Vaticano.

Se ha establecido la posibilidad de aplicar la pena de suspensión a todos los fieles, y ya no solo a los clérigos, y también se ha cambiado el plazo de prescripción de delitos, con el fin de favorecer la conclusión de los procesos en un tiempo razonablemente corto. (I)

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