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Ecuatorianos en Perú sienten la tensión de unos comicios que dejan mucha incertidumbre sobre lo que puede pasar | Internacional | Noticias

Este domingo se realiza la segunda vuelta presidencial.

Perú había sido hasta hace unos años un punto visto con buenos ojos para emigrar y buscar oportunidades. Sin embargo, la inestabilidad política y ahora la tensión en medio de un país polarizado por unas elecciones presidenciales han puesto en duda cuál será el destino que seguirá los próximos cinco años y, por ende, cómo afectará esto a los extranjeros que residen allí, incluyendo ecuatorianos.

Estos comicios (segunda vuelta presidencial) se definirán entre Keiko Fujimori (derecha populista) y Pedro Castillo (izquierda populista), los cuales llegan, según las últimas encuestas, casi en empate técnico, un poco por encima Castillo. Esto, tomando en cuenta que ambos causan rechazo en una buena parte de la población, donde ya se comienza a hablar de quién será el mal menor.

Uno de ellos es el quevedeño Eduardo Aguirre, quien vive desde 2014 en Perú, donde fue a estudiar Comunicación y tras terminar su carrera en 2019 fue a trabajar en Tarapoto, en la región amazónica.

Aguirre dice que en lo político desde marzo el país está en una división política y el discurso socialista de Castillo ha convencido a las grandes poblaciones no urbanas en las provincias, en la parte andina, en el oriente.

“En mi caso como extranjero, ya que viví algunos años del gobierno socialista en el Ecuador, me doy cuenta de que el discurso es el mismo porque una de las propuestas de Castillo es cambiar la Constitución… y nos damos cuenta por las experiencias vividas en los países vecinos de que esta situación no tiene un horizonte diferente como el que ya conocemos de Venezuela… Tengo la oportunidad de laborar con amigos de ese país y escuchando su experiencia definitivamente el socialismo no conviene al Perú. Pero la otra cara de la moneda es que tampoco conviene políticamente la señora Fujimori porque viene arrastrando un sinnúmero de problemas legales con la justicia por temas de corrupción”, dice Aguirre, quien opina que Fujimori sería un mal menor.

Lo mismo piensa Ana Chan, quien lleva nueve años en la capital peruana. Ella llegó para estudiar Gastronomía y ahora se dedica a atender a la comunidad ecuatoriana en Lima y desarrollarse como cocinera profesional, ya que no solo hace platos ecuatorianos.

Ella comenta que el ambiente está tenso, hay mucha preocupación, división y odio frente al fujimorismo o ante los que piensan en darle una oportunidad a Castillo, “cayendo así en el comunismo”.

“Esperamos que gane Fujimori, este tiempo de pandemia ha sido muy duro con la cuarentena y las restricciones que aún tenemos. Necesitamos al menos mantenernos como estamos y no empeorar la economía”, afirma Chan, quien agrega que entre sus conocidos al principio nadie quería votar por Keiko, pero después de ver la falta de propuestas de Castillo cambiaron de parecer: “Ojo, no es que quieran que Keiko sea presidente, la ven como el mal menor”.

En tanto, un fotógrafo peruano-ecuatoriano también dice que acudirá a votar en contra de Castillo.

Su nombre es Max Souffriau, nació en Perú de madre peruana y padre belga, pero su familia emigró a Ecuador en 1988 huyendo de la violencia de Sendero Luminoso. Por complicaciones que tuvo en su trabajo como consecuencia de los problemas y trabas que se ponían a las importaciones y ya que no pensaba que la Revolución Ciudadana fuera buena para el país, en 2017 se planteó que si Lenín Moreno ganaba las elecciones, él iría a probar suerte en Perú. Ya tiene más de tres años viviendo en Lima.

“Ahora con las elecciones (la cosa) está fea, porque yo vengo huyendo del socialismo del siglo XXI y ahorita estoy a punto de que llegue Castillo con ese tipo de ideología socialista latina típica de la región. Castillo incluso da más miedo que (Rafael) Correa. Actualmente sé que muchos de los ecuatorianos están pensando en regresar o de empresas como tal irse a otro país. Hay mucha incertidumbre en este momento. Están tan parejos los dos que todo puede pasar”, afirma Souffriau, quien agrega que incluso ve peruanos con y sin posibilidades económicas que ya comienzan a pensar si irse.

Lourdes Gavilanes es de Santo Domingo y vive en Lima desde hace casi nueve años. Ella también tiene la expectativa de que el país vecino siga el crecimiento que tenía los últimos años y que fue afectado por la pandemia. Especialmente porque tiene un negocio de comida en la capital peruana, a la que califica como una ciudad de muchas oportunidades.

“Es nuestra preocupación al saber la historia del expresidente Fujimori, que no es buena, sobre todo por la corrupción en la que se ha involucrado a su familia… es preocupante tener que estar en una mano o en la otra, pues Castillo es muy izquierdista… y no ha presentado buenos planes de trabajo de crecimiento económico, empleo para todas las personas que en la pandemia se han quedado sin trabajo. Entonces, estamos en la incertidumbre de si nos quedamos en la corrupción o el socialismo”, apunta Gavilanes.

El quiteño Juan Francisco Cano también vive en Perú desde hace siete años y comenta que “el nerviosismo que existe es notorio por los extremos que están compitiendo por la Presidencia.

“Pienso que el domingo la victoria de cualquiera de los dos finalistas será por un margen demasiado pequeño, el escenario ideal sería que gane la derecha y así Perú se beneficiaría con capitales extranjeros que podrían salir de países vecinos dadas las condiciones políticas y de modelo económico que se quiere imponer en Chile, sería de crecimiento para Perú. En el otro escenario podría no ser tan favorable para aprovechar esta oportunidad y si el marco legal no es claro o no se va a respetar, obviamente la inversión extranjera saldría y podría ser muy difícil cumplir con las ofertas de campaña y podría generar problemas muy serios a nivel socioeconómico, generación de empleo, manejo de la pandemia, vacunación, etc., el tipo de cambio está muy presionado por la demanda de divisas ante un temor y una incertidumbre evidente”, dice Cano, quien actualmente tiene un emprendimiento de gestión financiera.

Daniel Gaona, también de Santo Domingo, estudia Marketing en Lima y trabaja medio tiempo. Tiene cinco años en el país y afirma que su plan es volver a Ecuador.

Sobre la sensación de las elecciones, cuenta que hay una gran parte del país que si se le pregunta ahora mismo no tiene idea por quién votar.

“Siento que me afectaría si tengo como opción quedarme a hacer una vida aquí, pero como no es parte de mi plan, entonces y ya estoy en mi última etapa. Pero inmigrantes como los venezolanos, que vienen huyendo de un país socialista, les afectará muchísimo, viven aquí con sueldos menores a los 200 dólares”, comenta Gaona, de 27 años.

En Perú, un extranjero solo puede votar en elecciones municipales, no en las presidenciales. Por lo que todos los consultados, excepto Souffriau, deberán esperar y ver qué deciden los peruanos.

Observación internacional

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú serán vigiladas por 150 observadores internacionales acreditados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), según informó el organismo electoral en un comunicado.

De todos los observadores validados, 99 lo harán in situ en territorio peruano mientras que otros 51 lo harán en el extranjero, según Efe.

La misión de observación electoral más numerosa es de la Organización de los Estados Americanos (OEA), compuesta por 34 miembros procedentes de Argentina, Colombia, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Estados Unidos, México, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá, así como también de España y Suiza. (I)

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