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En búsqueda de los tesoros del MAAC: Manuel Rendón Seminario, el pintor que trajo la luz al país | Cultura | Entretenimiento

El Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo custodia cerca de 200 obras del pintor ecuatoriano Manuel Rendón Seminario.

Un museo es un guardián de la memoria, en su interior descansan -a buen recaudo- verdaderos tesoros de la historia del arte. El Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) conserva un total de 3.400 obras, entre pinturas, esculturas, piezas arqueológicas y demás.

El gran Pintor ecuatoriano

Su reserva pictórica se inició con un lote de cuadros de Víctor Manuel Rendón Seminario, una adquisición que hizo el Banco Central del Ecuador en 1974 para el entonces Museo Antropológico.

“Lo importante de esta colección es que a través de ella tú puedes conocer un poco más de la época que se vivió. Y la época que se vivió fue también la emergencia del arte en Guayaquil, cuando el Banco Central empezó a hacer esta colección en el año 74. Fue el primer lote que adquirió, eso también es interesante porque se favorece la compra, se favorece el coleccionismo”, expresa Mariella García, directora del MAAC, antes de hacer un recorrido por algunas de las obras maestras de Rendón, que el museo custodia.

Mariella García, directora ejecutiva del MAAC, junto a los cuadros de Manuel Rendón Seminario. Foto: José Beltrán

“Manuel Rendón, si bien su familia es guayaquileña, las actividades de su padre lo llevaron a crecer en París. Es una de las primeras personas que están trayendo el modernismo al Ecuador. Porque él realmente es un pintor de la escuela de París”, señala García.

Sobre una extensa mesa de madera, ella y su equipo han colocado las obras más representativas del maestro, seleccionadas de un total de casi 200 cuadros que allí se conservan en un ambiente rodeado de arte puro, de épocas y estilos distintos, una verdadera maravilla para la vista.

“Algo importante de esta colección es que ha participado en muchísimas exposiciones sobre Rendón, no solo en el país, sino también en otros países. Juan Castro y Velázquez siempre curaba estas muestras y recurría a la colección del Banco Central, porque encontraba en ella esas obras que pudiesen ilustrar toda esta cronología de la vida pictórica del artista”, enfatiza Sara Bermeo, curadora de la reserva.

Foto: José Beltrán

Una de las primeras obras traídas a conversación es la titulada Pareja abrazándose, de 1922, que como bien dice su nombre se trata de dos amantes sellando su encuentro en un abrazo en tonalidades naranjas. “Vemos acuarelas absolutamente libres. Son sus primeras obras de juventud”, afirma García.

‘Pareja abrazándose’, Paris, 1922.

Luego, para hablar sobre el fraccionamiento, muestra la pintura Estatuas, un cuadro considerado una joya importante.

Rendón es uno de los precursores que traen a Latinoamérica el constructivismo. “Él va desde los ismos del puntillismo, los ismos del constructivismo. Es todo un recorrido en la pintura de Manuel Rendón que nosotros podemos observar cómo era la búsqueda en esos tiempos de la luz y del color. Y es la principal preocupación de este artista”, explica García.

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Para el año 1977, Rendón ya mostraba pinceladas de un nivel pictórico más avanzado. “Tenemos la obra madura de él, de esta obra propia de que ya no es constructivista ni puntillista. Simplemente es ritmo, color, luz y composición”, dice.

Los retratos también fueron parte de su obra, uno de ellos es el de su esposa, la francesa Paulette Everad Kiefer, un cuadro que muestra a su musa como una mujer seria, de carácter implacable y con facciones muy marcadas. “Es valioso. No solo es un cuadro parecido a Paulette, sino que tiene toda la actitud de lo que era ella”.

Retrato de Paulette Everad Kiefer, esposa de Álvaro Rendón Seminario. Foto: José Beltrán

Enseguida aparece un autorretrato que Rendón se hizo en 1942 durante su estadía en Cuenca. Con respecto a esto, García cuenta que el pintor siempre buscó los mejores climas para su esposa, quien padecía de una especie de asma. “Ves la fisonomía de Manuel Rendón, pero también ves la importancia de la actitud, el carácter que el pintor le imprime con una agravante que se dibuja con el pincel. Él está reconociéndose como pintor”, analiza la directora del MAAC.

Autoretrato de Manuel Rendón Seminario. Foto: José Beltrán

Además, su paso por San Pablo también quedó plasmado en sus pinturas. “Cuando está en San Pablo tenemos una obra pictórica en papel tan juvenil, tan suelta, tan alegre, que sigue teniendo las mismas características de esta luz, de este color, de este ritmo, pero de una manera mucho más suelta…”, dice.

BocetosBocetos del mural que Manuel Rendón elaboró para la fachada de la antigua sucursal del Banco Central, en Guayaquil. Foto: José Beltrán

Otros de los tesoros que en la reserva habitan son los bocetos de los artistas, esos borradores o propuestas que ellos preparaban antes de la obra final. Entre ellos están los tres bocetos del mural que Rendón elaboró para la fachada de la antigua sucursal del Banco Central, en Guayaquil.

“Lo interesante de este boceto es ver todo el proceso que los artistas tenemos antes de pintar una obra, hay dibujos, hay fragmentos…”, sostiene García, quien también es pintora.

Bermeo comenta que la contratación de este mural estuvo a cargo del historiador Juan Castro y Velázquez y del artista Enrique Tábara. “Ellos viajaron a México para traer los paneles que llegaron para el mural”, dice.

Del mismo modo, hay bocetos de otro tipo, de cuando Rendón estuvo en el campo, de sus primeras épocas y más. El recorrido por la obra de Rendón da cuenta de las diversas técnicas que él manejó en vida: acuarelas, óleos, una serie de plumillas y de grafitos, wash, témpera y tinta.

Pinturas de Manuel Rendón Seminario. Foto: José Beltrán

“El arte no es una entelequia abstracta, el arte es un medio de vida porque es algo que sirve a la sociedad que lo mira, y aunque no lo entienda, le da otra sensación de paz, de tranquilidad o también de emoción y hasta de violencia…”, expresa García.

“El arte es suscitar cosas entre los seres humanos y creo que el estudio de las colecciones tiene que ser la búsqueda de eso para poder ponerlo en valor y mandarlo a la comunidad”, añade.

Su conservaciónEnrique Tuárez, conservador y restaurador del lugar, enseñando uno de los bocetos Manuel Rendón Seminario. Foto: José Beltrán

Quien ingresa a la reserva del MAAC puede dar fe de lo intactas que se ven sus obras, en especial las de Rendón, las cuales conservan la viveza de sus colores y la calidad en sus marcos.

Enrique Tuárez, conservador y restaurador del lugar, es el responsable de mantener con vida cada una de las obras del museo. Dice que en el caso de las obras de Rendón no ha habido la necesidad de restaurarlas, solo de cuidarlas.

“El arte contemporáneo tiene ciertos parámetros que se deben seguir para las diferentes técnicas, por ejemplo, en esta reserva se mantiene en unos parámetros de temperatura de 20 a 22 grados centígrados y 50 a 55% de humedad relativa. Se controla por medio de sensores computarizados que están en una consola de seguridad y aparte se hace un control manual”, explica el especialista. (I)

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