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José Urrutia, de ‘En contacto’: Nunca quise ponerle Efraín a mi hijo por rating, a mí me nació | Televisión | Entretenimiento

El presentador es parte del programa matinal En Contacto, de Ecuavisa. Él está a cargo del segmento de cocina de la producción.

Nació en Colombia, pero Ecuador se convirtió en su hogar hace 31 años, cuando llegó a Quito con su madre y hermana mayor para radicarse por el trabajo de su padrastro. La capital fue su segunda casa. Aquí cursó la escuela y el colegio hasta que decidió dejar los estudios y comenzar a trabajar. Antes de sumarse al staff de presentadores del programa En contacto de Ecuavisa, José Urrutia ha sido carpintero, mesero, vendedor puerta a puerta, modelo, bailarín, competidor de reality y actor.

“Yo dejé de estudiar desde el cuarto curso y comencé a trabajar desde los 14 años. Comencé a bailar, empecé con un grupo de modelos que bailaban y modelaban y comencé a conocer ese entorno”, dice el artista bogotano. Los contratos para fiestas aumentaron y él era el único de la agrupación que se lanzaba como animador de los festejos.

“Comencé a cogerle mucho feeling a la parte de la animación y había unas fiestas temáticas, horas locas y nos llamaban y la única persona que hablaba o se animaba era yo y empecé a ir a los canales de invitado, como modelo y con grupos de baile, y entonces empecé a trabajar en Gamavisión en Báilalo, que conducía Arena y luego yo quedé a cargo”, recuerda Urrutia.

De esa primera experiencia le siguieron oportunidades en espacios como El club de la mañana (con el grupo de baile y desfilando), en Teleamazonas con El familión Nestlé, con Daniel Sarcos; mientras hacía otras intervenciones como bailarín para los conciertos de Fausto Miño, David Bisbal, Juan Luis Guerra, Jorge Celedón.

Su inicio al ascenso

Ronald Farina, actual presentador del programa Soy el mejor de TC Televisión, tiene una amistad de más de 20 años. Él fue quien lo contactó con la producción del reality Calle 7. “Yo le pregunté a él, le dije si sabía quién estaba a cargo de ese programa y él me dijo que lo iba a animar. Con Ronald comenzamos a bailar y a modelar, es el padrino de mi primera hija”, cuenta.

Urrutia hizo el casting en Quito, en octubre del 2012. Betty Mata, productora de dicho espacio, lo llamó y desde entonces se mudó a Guayaquil. Comenzó en el reality Calle 7, como competidor. “Estuve en la primera temporada, segunda temporada, tercera, cuarta, quinta. Ahí entraba y salía porque comencé a trabajar en De casa en casa, de ahí salí de protagonista en el dramatizado Secretarias, con Sofía Caiche, Fabiola Véliz, Elena Gui, Ruth Coello, Álex Plúas, Fernando Villao, Mafer Pérez, ahí empecé a entrar a más dramatizados”, comenta el artista de 39 años.

Su faceta actoral lo vinculó con nuevas producciones como Los hijos de don Juan, Cuatro cuartos, Calle Amores, Sharon, la hechicera, 3 familias. “Salí de TC y me fui a BLN, a todo esto yo empecé a estudiar gastronomía, me gradué de gastrónomo en el 2017”, expresa.

Aprendiendo en el camino

“Yo siempre dije que todo lo que yo hice de alguna u otra manera me ayudó. La animación sin quererlo, sin pensarlo me ayudó mucho para desenvolverme. Tú sabes que para un reality necesitas de una persona que tenga mucho carisma, que hable, que sea desenvuelta, que le guste actuar, que no le tengan que decir las cosas, porque en todos los trabajos que he tenido me ha tocado hacer muchas cosas. Todo eso me sirvió para quitarme ese miedo de estar frente a una cámara (…) Yo creo que no me puedo arrepentir de ningún trabajo que haya hecho porque de una u otra manera fue como un hilo conductor para lo que estoy haciendo”, recalca.

Urrutia, quien está próximo a convertirse en padre por tercera ocasión, sabe que es imposible caerle bien a todos. “La gente usa las redes sociales para destilar veneno, el momento que a mí me escogieron para formar parte de Calle 7, yo tuve un proceso en el ITV, estuve como tres meses trabajando la parte de practicar la pose, desenvolvimiento escénico, cómo pararse en la cámara, Ana Buljubasich me ayudó muchísimo, me junté mucho con la gente de teatro, con Andrés Garzón, con Ruth Coello. Cuando estuve ahí había mucha crítica, y yo era muy visceral, en la época de Calle 7 yo quería contestar los comentarios, pero siempre me dijeron que no responda a eso”, dice.

En la televisión he aprendido que esto (la popularidad) es muy efímero, hoy estás y mañana no se acuerdan quién eres, entonces hay que coger las cosas suaves, hay que aprender de las personas que están ahí, de todos los que están a tu alrededor, absorber mucho de todo lo que se hace, y saber ahorrar, organizarse, tener un poco de conciencia. Siempre ir preparándose, ir aprendiendo y no dejarse cegar por la fama”.

Se siente seguro de lo que hace y de los proyectos a los que se vincula. No le tiene miedo a retarse, porque, además, recalca que ‘en lo que me pongan a hacer tengo que dar mi ciento por ciento’. “Tratar de hacer mi trabajo lo mejor posible para que tengan una buena referencia, llevarme bien con toda la gente, porque eso también te ayuda muchísimo a que te sugieran para otros trabajos, hacer todo eso bien mira que yo en ningún canal que he estado he salido mal, hago lo que tengo que hacer y en cada cosa que hago me la gocé porque doy mi ciento por ciento”, agrega.

Cocinando en En contacto

Al programa matinal llegó a través del grupo de baile Latino, del que era parte. “Empecé a ir a En contacto por el grupo de baile, Betty (Mata) se dio cuenta de que estaba fuera de TC y comenzamos a sondear mucho el asunto de la cocina (…) yo empecé a ir a En contacto a cocinar, porque había un segmento de cocina de famosos, y siempre hablábamos, pero no pasaba nada, justo en pandemia comenzaron a trabajar en En contacto y Betty me llamó por un reality de cocina y como estuve tanto tiempo encerrado le dije, dale. Estuve en el segmento Academia de famosos”, recuerda. En ese primer espacio intervino alrededor de seis meses.

En diciembre del 2020, Mata le confirmó la aprobación de su contratación en el canal para asumir el segmento de cocina, demostrando todo lo aprendido mientras estudió gastronomía. “Cuando entré me sentí feliz, contento, agradecido porque era una meta conseguida, a parte que como tuve tanto roce con los chicos, entonces ya cogí una camaradería con ellos, no hay ese aire de egoísmo, ese ambiente tenso de que entró alguien nuevo”, manifiesta.

Su relación con Efraín Ruales

“Ha sido muy complicado porque es un espacio muy complicado de llenar y la manera como se fue es lo que más duele y no es fácil para nadie y no es fácil ni para la producción, ni para nosotros que estamos dando la cara en la pantalla, para la gente que está afuera también”, revela.

Urrutia recuerda las bromas que se hacían cuando empezaba en el segmento de cocina y que luego de trabajar con él conoció como era y descubrió que los comentarios que vertían sobre él no eran ciertos.

“Yo en el programa lo dije, a mí nadie me obligó ponerle su nombre a mi hijo, esa es una cosa que a mí me nació, le nació a mi mujer, porque me sentía muy mal, despedazado, nunca quise ponerle Efraín a mi hijo por rating, a mí me nació hacerlo, para honrarlo, para agradecerle, para decirle que se lo extraña, para no olvidarlo”, sostiene.

Urrutia tendrá a Efraín Santiago con su actual pareja, Melanie Gallegos, con quien en mayo cumplirá cuatro años de relación. Sus hijos mayores son María Paz, de 13 años; y José Emiliano, de 5. (I)

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